TIPO INFP - HANAYO KOIZUMI


Gente de valores profundos y que lucha por sus ideales, aunque de manera apacible. Idealistas. Mantienen toda la vida una capacidad de maravillarse de todo que difícilmente se marchita. 

Trabajan tenaz y tranquilamente por lo que les interesa, relacionándose con los demás con buen sentido del humor. […] Tienden a la comunicación gestual, simbólica, como si les faltaran palabras para expresar la profundidad de lo que sienten y ven. 

No les interesan los conflictos, incorrecciones, fallas mundanas y cotidianas a resolver. […] Ven bondad esencial y se compadecen de cualquier persona, animal o cosa por antipática que sea. Desde pequeños tienen su mundo de fantasía que para ellos es tan real como lo más tangible. Gustan de resolver sus problemas a solas sin importunar a los demás.


Tienen un carácter independiente y de valores propios y seguros desde muy pronto, pero no gustan de imponerlo a los demás o de crear disturbios con ello, por lo que a menudo callan, otorgan, aplican el sentido del humor... y siguen con su plan sin que nadie lo advierta y se ofenda.

No se desligan de sus familias demasiado y retornan de vez en vez al entorno hogareño. Del mismo modo nostálgico, les gusta acumular objetos recuerdo de valor sentimental.

Estudian y trabajan mejor en ambientes flexibles, y gustan de ir siempre más allá de la ley y los deberes hasta aportar creatividad y novedad a las tareas. […] Se aplican con sumo interés y rendimiento en las materias y temas que les interesan.

En sus hobbies son tan perfeccionistas como en todo lo demás, y no es raro que una afición sea la prolongación de su trabajo, o viceversa. […] Su fino sentido del humor, amabilidad y flexibilidad les puede granjear mucha popularidad en su entorno.


Imperfecciones

Como otros tipos sentimentales, pueden extraviarse de sí mismos ante su incapacidad de decir no y su gusto mártir de poner la otra mejilla a su adversario. Generalmente, uno de sus más grandes problemas es superar ese miedo al enfrentamiento y la discordia, que les acobarda en múltiples ocasiones, antes de que llegue el estallido final.

Por su perfeccionismo y su carácter intuitivo-perceptivo, que le hace cambiar a menudo de proyecto ideal, suelen tardar mucho en madurar y terminar sus obras esenciales.